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Belleza de altura. La Alpujarra
Los impresionantes
paisajes de la Alpujarra, comarca que se reparte entre
Almería y Granada, son famosos en el mundo entero, pero más
allá del merendero, la artesanía y las vistas desde los
miradores, hay un ... |
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HOJA DE RUTA |
Cómo llegar:
Por la A-7 en dirección a Nerja, Almuñécar,
Salobreña y Motril. Pasada Salobreña se toma la N
323 en dirección a Granada. La A-346 nos lleva a
Órgiva, puerta de la Alpujarra.
Alojamientos: La Alpujarra es uno de los
paraísos del turismo rural, en el que la comarca ha
encontrado una de sus principales fuentes de
ingresos. Grandes y pequeñas empresas de turismo
rural ofrecen una amplia oferta de alojamientos.
Qué hacer: Además de disfrutar de la naturaleza
mediante paseos por las rutas y veredas, los pueblos
tienen un especial encanto, ya que han mantenido una
arquitectura muy particular. La gastronomía es otro
de sus alicientes, con el jamón de Trevélez como
seña de identidad de la comarca, que hay que tomar
con vino de la Contraviesa. |
E. P.
La Alpujarra ofrece a sus visitantes
algunas de las mejores rutas de Europa para ser
realizadas a caballos, guiadas por expertos y
diseñadas para explorar al máximo estas tierras
únicas y cautivadoras. Podremos decidir si deseamos
dar un corto paseo o bien cabalgar de cinco a ocho
horas al día. De cualquier manera, podremos
descubrir la auténtica belleza, encanto y diversidad
de La Alpujarra.
Los pueblos que componen esta comarca natural se
encuentran distribuidos administrativamente entre
las provincias de Almería y Granada. En su mayoría
se trata de una serie de valles que descienden en
ángulo recto desde las cumbres de Sierra Nevada en
el Norte, la Sierra de la Contraviesa y Sierra de
Gádor, las cuales la separan del Mar Mediterráneo,
al sur.
La comarca es de gran belleza natural. A causa de su
clima suave combinado con el aporte de agua que
desciende de Sierra Nevada, los valles de la
Alpujarra disfrutan de un importante grado de
fertilidad, si bien a causa de la naturaleza del
terreno sólo pueden ser cultivados en pequeñas
parcelas, en forma de bancales. Abundan los árboles
frutales, como naranjos, limoneros, caquis,
manzanos, higueras, castaños, almendros, y los
viñedos.
Barranco del Poqueira
Podemos comenzar la visita por el Barranco del
Poqueira, que se encuentra situado en la cara sur de
Sierra Nevada. Por sus paredes baja el río Poqueira,
llevando al mar las nieves derretidas de la Sierra,
pasando al lado de los tres antiguos pueblos
colgados en la ladera, aprovechando cada desnivel
del terreno haciendo parecer que se deslizaran por
el barranco. Aquí podemos visitar Capileira, el
pueblo más cercano al Mulhacén y el Veleta. Para los
amantes del senderismo, las rutas recomendadas son
dos: La Cebadilla y Las Acequias del Poqueira.
Bubión es el más pequeño de los tres pueblos del
Barranco, y goza del mejor clima, además de las
vistas más privilegiadas, desde una altitud de 1.300
metros. Pampaneira es conocido por sus numerosas
fuentes, como La Chumpaneira, que promete novia a
cualquiera que bebe de sus aguas, tal como reza la
leyenda escrita en la pared. El más bajo de los tres
pueblos es Pampaneira, a 1.050 metros por encima del
mar. El centro del pueblo es lugar de ferias de
artesanía y todo tipo de actividades al aire libre.
Acequias del Poqueira
Desde Capileira, del Barrio del Castillo se abre un
camino hacia la Cebadilla, un pequeño poblado de la
Central eléctrica del Poqueira. Allí podremos
observar los terraos de las casas recubiertos con
una tierra arcillosa gris llamada launa. Desde este
camino tendremos una de las mejores vistas del
Barranco del Poqueira, cerrado por la Sierra de
Lújar. La otra ladera del barranco, toda abancalada,
es fruto del trabajo de generaciones de labradores.
Si cruzamos el río Poqueira por el primero de sus
tres puentes podremos iniciar el camino de vuelta
por una estrecha pista que descenderá entre antiguos
bancales y cortijos hasta el Barranco de Prado
Largo. Siguiendo la ruta de la Cebadilla, el valle
se abrirá ante nosotros dominado por la redondeada
mole del Mulhacén. Antes de emprender el camino de
vuelta es parada obligada las vistas de la cuerda de
cumbres que va del Veleta hasta el Mulhacén,
disfrutando durante el regreso de una magnifica
panorámica de las altos picos de Sierra Nevada.
Quien visite la Alpujarra no debe dejar de visitar O
Sel Ling, el pequeño Tibet alpujarreño. Su
particular nombre, que en tibetano significa Lugar
de Luz Clara, se lo puso el Dalai Lama, que
convirtió el lugar en un pequeño centro de
meditación y descanso.
Órgiva sorprende a sus visitantes por sus calles
estrechas, tortuosas y pendientes. Y por supuesto
Pórtugos, situado sobre la carretera y en especial
su Fuente Agria, un manantial de aguas ferruginosas
que discurre por debajo de la carretera para caer en
cascada a las profundidades. Con los años el potente
caudal ha excavado una cavidad que se conoce como el
Chorreón y se pueden disfrutar sus espectaculares
paredes teñidas de rojo por la gran cantidad de
hierro que contiene el agua. |
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